Dirigida por el maestro (con M mayúscula) Hayao Miyazaki, es una de las muchas maravillas nacidas de esa factoría de animación llamada estudio Ghibli. Una fabula con esa lucha no tan metafórica entre la naturaleza y el progreso como trasfondo y que destaca por su soberbia animación, unos personajes grandiosos (tanto los humanos como las criaturas de los bosques) y una imaginería en lo visual y conceptual fuera de toda duda. Para estampar en la cara los que les gusta decir con bastante despecho aquello de “yo no veo dibujos animados”, y es que La princesa Mononoke es cine (y también con mayúsculas).
sábado, 13 de febrero de 2021
LA PRINCESA MONONOKE (1997)
lunes, 2 de noviembre de 2020
LOS INMORTALES (1986)
Un
grupo de jugadores de rol a lo bestia se dedican a descabezarse entre ellos
como única manera de ganar un concurso de duración indefinida en el tiempo en
el que “solo puede quedar uno”.
Russell Mulcahy sacaría todo el
provecho del mundo a su formación dirigiendo videos musicales para conferir a
esta película una patina visual muy personal y tremendamente atinada en un
recorrido entre diferente épocas históricos a ritmo de Queen. Con una estupenda
historia de tintes épicos que el mismo Mulcahy defenestraría en una segunda
parte que, entre tú y yo, nunca ha existido, y que se resumía grandiosamente en
una introducción que comenzaba diciendo aquello de “Del amanecer de los tiempos venimos…Un
Christopher Lambert de mirada perdida protagoniza la película, siendo sin
embargo el villano Kurgan, a quien da vida un enorme Clancy Brown y el personal
trainer Ramirez, excelso Sean Connery quien
hace gala de toda su clase, quienes se llevan todos los aplausos. No
recomendada para quienes gustan de dirimir sus diferencias mediante la palabra
y el diálogo.
sábado, 5 de septiembre de 2020
HÉRCULES (1958)
Hércules, tras ganar todos los concursos de Míster Olimpia del Peloponeso, decide unilateralmente unirse a Jasón en sus aventuras en alta mar, y claro, teniendo dos brazos como las columnas del Partenón cualquiera le dice nada.
Si antes de la creación ya estaba Dios, antes de Arnold Schwarzenegger estaba Steve Reeves, la perfecta representación de ese héroe mitológico que es Hércules y que encontraba en esta película de 1958 la primera de sus adaptaciones en tierras italianas. Un título colorista y plagado de entretenidas aventuras que, aunque se pasen por el bajo vientre la literalidad del poema de Apolonio de Roda, se antoja totalmente disfrutable en su desprejuiciada inocuidad. Y contando además con todo un maestro como Mario Bava como encargado de los efectos especiales.










